La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

En estos últimos días, Los Planetas.

¿Qué no cambió y debió cambiar?
¿y qué cambió y no debió hacerlo?

He intentado convencerte
un millón de veces, pero siempre
eres tú quien me convence.

Esos días acabaron.
Estaba equivocado y las palabras
sólo pueden hacer daño.

Cuando era mejor tocar tu piel,
cuando era mejor estar los dos.
Algunos detalles que olvidé
y alguna frase que dolió
entre tú y yo.



Me encanta esta canción la forma en la que empieza, anuncia que se agota.
Que no hay ganas ni energía para continuar por el camino del perdedor.
Son las voces de la derrota, cuando ya no importa perder sólo sobrevivir.
Se anima, cuando recuerda, lo que ya no vivirá,
pero reconoce que el pasado quedó atrás.
Y a veces el pasado tintinea por eso hay que lapidarlo.

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