La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Buenos días

Hoy no he llorado posiblemente sea el peor día de mi vida, pero no he derramado ni una lágrima.
Te vas, te vas lejos.
Hoy lo pierdo todo, lo que soy y lo que quiero ser.
Ser y no estar, porque contigo, sólo contigo podía ser lo que sueño ser.
Estar completa, sentirse plena, satisfecha, esa extraña sensación de la que hablé tantas veces de estar en casa, de siempre querer volver.
Esos brazos cálidos que colman mis pesares y mis derrotas diarias,
esas sonrisas que destilo gratuitamente estando contigo.
Soy siempre y tú eres quien quero que esté a mi lado cuando soy quien quiero ser.
Sumé tantas veces, que ahora recordando sí lloro y no es pena, es esa tremenda sensación de poder ser feliz y que se me escape, es notar sólo con la memoria que se me acelera el corazón y no tiene freno.
No sé qué decir, me quedo en blanco, sin palabras porque el dolor es más del que he imaginado hace unas horas, porque tengo un nudo que ahora mismo me corta la respiración.
Porque tengo que plantarme en seco y no me quedan más opciones que perderte, que perder lo único bueno que he tenido en la vida, lo mejor.
Al menos que lo sepas, que con todo eres lo mejor que he vivido, quien mejor me ha hecho sentir, con quien más feliz he sido.
Te quiero y no duele que ya no me quieras, duele que ya no pueda soñar con compartir contigo una película, con vivir contigo una nueva experiencia. Duele que los sueños hoy se vuelven pesadillas porque ya nunca sumaremos.
Ojalá, pudiera decirte esto mirándote a los ojos, ojalá pudiera regalarte mis mejores sentimientos para tu futuro.
Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, no lo olvides.
Gracias por todo de corazón, gracias por mostrarme que estoy viva.
Podría poner mil cosas, pero ya ni veo lo que escribo.
Otra noche en vela, bien acurrucada en mi cama, soñando que todo es mentira que mañana me levantaré y me veré a tu lado y podré decirte buenos días pero... los sueños sueños son y los míos son una puta mierda que me van a volver loca.
No quiero asumir tu silencio, no quiero aceptar nunca más.
La indiferencia es la mejor arma pero no sé ser indiferente. ¿Cómo se es indiferente a la felicidad?

No hay comentarios: