Hoy además de logopeda, me va a tocar ser detective.
La trama se pone de lo más interesante.
Una acusación, pocas pruebas pero demasiado indicios.
Y yo que tengo que hacer de policía, juez y si me toca carcelero.
Cuánto trabajo y cuántas molestías y todo en el mismo día.
Yo que sólo quería ver un partido de fútbol en la televisión.
¿Me pagarán las horas que invierta en tan fascinante investigación?
La verdad es que mejor que me lo tome con un poco de humor porque como me enfade con el mundo ya pueden salir dos personas corriendo justamente en dirección contraria a la mía.
Qué cansancio de verdad, voy a tener que estar toda la vida viviendo así, de este modo con constantes llamadas de atención y escondiendome de todo y de todos.
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