La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
¿Y mis lechugas y mis tomates?
Busquen, comparen y si encuentran algo mejor, escapen de Madrid. (Eso es lo que cuesta un piso compartido en Ciudad Real).
Me hago vieja está claro, cambio cines y teatros por sofa con mantita, chimenea y libros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario