Dejá de acariciarme!, no quiero tus riquezas
ni todo el oro junto que me podés brindar,
yo quiero mas cariño, yo quiero mas tibieza,
el oro no me importa, si tengo que llorar.
Me han dicho, y no lo niegues, que soy para tu vida,
Un bibelot que adorna tu regia garzonier
Y yo como una ilusa estaba convencida
Que tus caricias suaves temblaban de querer.
II
¡Sinvergüenza!,
tus palabras me engañaron
pero ahora terminaron,
tus mentiras de pasión,
¡sinvergüenza!,
me amargaste con tu influjo,
quiero irme de este lujo
donde todo es perdición,
y te juro por mi madre, si aún existe,
que todo el mal que me hiciste
ha de ser tu maldición.
¡Dejame que me vaya!, no abrases mi partida...
¡no quiero estar contigo un solo instante mas!,
aún estoy a tiempo de rehacer mi vida
y de encontrar la dicha que aquí no puedo hallar,
te dejo tus alhajas que tanto mal me hicieron,
el lujo de este ambiente fatal donde murieron,
mis bellas ilusiones truncadas al brotar.
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