Alma que al cruzar la vida
ibas convencida
de hallar un amor,
alma, que soñaste ufana
ver en tu mañana,
dicha y esplendor.
Alma, que el arrullo suave
de tu sueño de ave
se trocó en dolor,
alma, nunca desesperes,
porque si tu mueres,
matarás mi corazón.
II
Y en el crisol de tu arrebol,
quise ligarme a tu alma,
porque te amaba, dulce cariño mío,
fue un sueño vano, fue amargo despertar..
Porque al nacer ese querer,
solo perdí la calma
y nunca mas he de olvidar
todo el encanto de tu mirar.
Y sin piedad a tu orfandad,
vino a sumirme el sino
y en el naufragio de todos mis anhelos,
hoy vaga mi alma, transida en su penar.
Y en mi canción, va mi perdón,
para quien fue tirana
y quiera Dios llegue la dicha sin par
tus blancas sienes a coronar.
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