La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Polvo somos y en polvo nos convertiremos
Mis raíces se enredan con las tuyas,
sólo uno de los dos árboles puede sobrevvir.
Y yo voy a hacer todo aquello que sea necesario para ganar esta partida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario