La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Ideas

"Hay gente que muere de miedo"

Norbert Lechner


"Una mañana nos regalaron un conejo de indias. Llegó a casa enjaulado. al mediodía, le abrí la puerta de la jaula.

Volví a casa al anochecer y lo encontré como lo había dejado: jaula adentro, pegado a los barrotes, temblando del susto de la libertad."

Eduardo Galeano


Yo, hay veces, que siento pavor. Me dan miedo las noches, me asustan las mentiras. Y me siento pequeña ante un mundo que quiere devorarme. Me acurruco, me tapo los oídos y cierro los ojos. No quiero enfrentarme a nada, no quiero sacudirme el polvo de caminos ya pasados.
Adulta y libre, pero sin la madurez suficiente para afrontar lo que sucede con la tranquilidad como para hacerlo bien, como para no errar. Segundos después soy consciente.
Mi libertad no es más que un juego para mí misma, porque no se disfrutarla como debería porque no sé ganarme puntos para un futuro mejor. Aunque la cartilla de "se lleva usted un problema a cuestas" la tengo ya casi completa.
A veces me gustaría palpar esa libertad y sólo tener las instrucciones pertinentes para no fallar, ni hacer daño a la gente que respeto y quiero.

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