La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Lo que me deje en el tintero: Los lingüistas

Tras la cerrada ovación que puso término a la sesión plenaria del congreso internacional de lingüítica y afines, la hermosa taquígrafa regogió sus lápices y sus papeles y se dirigó a la salida abiéndose paso entre un centenar de lingüistas, filólogos, eniólogos, críticos estructuralistas y deconstruccionalistas, todos los cuales siguieron su barboso desplazamiento con una admiración rallana en la grosemática. De pronto, las diversas acuñaciones cerebrales adquirieron vigencia fónica: ¡Qué sintagma, qué polisemia, qué significante, qué diacronía, qué centrar ceterorum, qué zungespitze, qué morfema! La hermosa taquígrafa desfiló impertérrita y adusta entre aquella selva de fonémas. Solo se la vió sonreír, alagada y, tal vez, vulnerable, cuando el jóven ordenanza, antes de abrirle la puerta, murmuró casi en su oído: ¡Cosita linda!


Despistes y Franquezas (Benedetti)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ola cosita linda ! pq no ai ná en abril, mayo y junio de 2006?

la punta de mi lengua dijo...

En esos meses tenía el otro blog que cuidaba más. Este, inicialmente, era para una asignatura de clase sólo tenía que escribir un mes. Pero... se alargó. El otro lo eliminé en un impulso de esos que me caracterizan y con ello borré de internet uno período de mi vida. Esos meses son bien parecidos a los meses de septiembre y octubre de este. A veces parece que vivo en un bucle.
Gracias por lo de cosita linda, lograste sacarme los colores. Don Juan