La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Las pedrolas






Hace ya algunos meses, en Enero, volví a Arnedillo. Me encantaron las termas y el paisaje. Esta vez no tocó hacer acampada sino un hotel muy lindo. Con encanto. Me pareció un sitio entrañable por eso creo que se merece una recomendación. Aquí os lo dejo.

No hay comentarios: