La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Ecos de despedidas

No le pidas imposibles a la vida,
No me pidas que te deje de querer
Que aunque seamos la noche y el día
Aún me sigo vistiendo con tu piel.


- Porque a veces no basta con querer, no es solución mirarse al espejo del ascensor y decir nunca más. -

Fragmentos de ese grupo que tira de rojo...

Para el que se borró
sin apenas decir nada

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