
Tuviste que decirme adios
calles hundidas a mis pies
pa echarte en falta hasta la muerte
Y yo bailando
al ritmo de mis zapatos viejos
como una veleta fiel al viento
corazon de tango tengo el cuerpo de jota
y soy un aprendiz de sin vergüenza
que en brazos de la soledad vendio su alma al diablo
Vamos a engañarnos y dime mi cielo que esto va a durar siempre
perderme en tus brazos dulce locura
tú mi droga más dura
(Y aquí es donde grito yo y sonrio y salto)
No hay comentarios:
Publicar un comentario