La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Mi mundo y yo, a veces.
A veces, mi mundo se queda pequeño. Me encierran y por muchas vueltas que de no encuentro salida, no la hay.
Me agito, me revuelvo y grito pero, aunque sin grilletes, las posibilidades de escapatoria son nulas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario